
Existen materiales que atraviesan los siglos. Otros desafian los milenios. Con su nueva coleccion Small Second Stone, Chronoswiss pone en dialogo dos temporalidades fascinantes: la casi infinita de la geologia y la infinitamente mas precisa de la relojeria mecanica.
Por primera vez en su historia moderna, la manufactura independiente instalada en Lucerna viste sus relojes con esferas realizadas en piedra natural. Una evolucion que no responde a un simple ejercicio estetico, sino que se inscribe en una reflexion mas profunda sobre los origenes, el patrimonio y la transmision.

Declinada en dos referencias, el Small Second Jasper y el Small Second Serpentine, esta coleccion limitada a tan solo 50 ejemplares por modelo cuenta tanto la historia de la Tierra como la de Chronoswiss, una casa que, desde hace mas de cuarenta anos, cultiva su diferencia en el paisaje relojero suizo.
En esta página
- Un homenaje a las raices de Chronoswiss
- Cuando la geologia se convierte en un artesano de excepcion
- Cada esfera cuenta una historia diferente
- El ADN de Chronoswiss en su expresion mas pura
- El calibre C.6000, la mecanica al servicio de la materia
- Dos ediciones limitadas que celebran el tiempo en todas sus formas
- Preguntas frecuentes
Un homenaje a las raices de Chronoswiss

Fundada en 1983 en Munich por el maestro relojero Gerd Rüdiger Lang, Chronoswiss nacio en una epoca en la que la relojeria mecanica debia reinventar su futuro frente al auge del cuarzo. A contracorriente de las tendencias del momento, su fundador apostaba por que la mecanica conservaria toda su nobleza si seguia evolucionando.
Instalada hoy en Lucerna, la marca perpetua ese espiritu de independencia imaginando relojes en los que tradicion e innovacion avanzan de la mano.
Esta nueva coleccion Stone simboliza a la perfeccion esa doble identidad. La eleccion de las piedras no tiene nada de casual. El jaspe procede de Alemania, un guino a los origenes de Chronoswiss, mientras que la serpentina se extrae en Suiza, cerca de Zermatt y del Cervino (Matterhorn), recordando al pais que acoge ahora el Atelier Lucerne.
Cada modelo se convierte asi en un puente entre el pasado y el presente de la manufactura.
Cuando la geologia se convierte en un artesano de excepcion

Antes incluso de ser un reloj, el Small Second Stone es la culminacion de una historia de varios millones de anos de antiguedad.
La serpentina posee un origen espectacular. Las rocas que componen hoy esta piedra verde formaban antano parte de un antiguo fondo oceanico antes de ser impulsadas hacia las cumbres alpinas durante la formacion de los Alpes. Su nombre, derivado del latin serpens, evoca los motivos sinuosos que recuerdan a una piel de serpiente y que cambian sutilmente segun la luz.
El jaspe cuenta otra aventura geologica. Apodada desde hace siglos la «piedra pintada de la Tierra», seduce por sus paisajes minerales naturales compuestos de tonos beis, marrones y marfil. Alemania, y en particular la region historica de Idar-Oberstein, goza desde hace generaciones de renombre por la excelencia de sus artesanos especializados en la talla de esta piedra.
Chronoswiss no se limita a emplear estos materiales nobles. La marca les cede plenamente la palabra.
Cada esfera cuenta una historia diferente

Es probablemente el aspecto mas fascinante de esta coleccion.
A diferencia de una esfera metalica tradicional, ninguna placa de piedra presenta exactamente los mismos dibujos. Cada corte se selecciona cuidadosamente antes de ser tallado, pulido y luego integrado en el reloj. Las vetas, las inclusiones, las texturas y las variaciones de color dependen directamente de la parte de la roca utilizada.
Cada ejemplar se vuelve asi absolutamente unico.

El Small Second Jasper evoca paisajes deserticos esculpidos por el viento y el tiempo. Sus tonos naturales transmiten una sensacion de suavidad y serenidad que contrasta con la precision mecanica que alberga.
El Small Second Serpentine, por su parte, luce un verde profundo de multiples reflejos. Segun la orientacion de la luz, la piedra revela progresivamente sus relieves y sus matices, dando a la esfera una presencia viva que evoluciona a lo largo del dia.
Para acompanar esta personalidad marcada, Chronoswiss ha elegido una elegante caja bicolor que combina acero inoxidable y oro rojo de 18 quilates, creando un contraste especialmente refinado con la riqueza cromatica de la serpentina.
El ADN de Chronoswiss en su expresion mas pura

Si bien la esfera constituye naturalmente la protagonista de esta coleccion, el resto del reloj se mantiene fiel a los codigos que han construido la identidad estetica de Chronoswiss.
La caja de 40 mm conserva las elegantes proporciones de la coleccion Small Second. Su bisel acanalado, firma emblematica de la marca, dialoga armoniosamente con la celebre corona cebolla y el cristal de zafiro abombado.

El conjunto exhibe una silueta inmediatamente reconocible, a la vez clasica en sus proporciones y resueltamente contemporanea en su ejecucion.
El pequeno segundero descentrado a las 9 horas aporta un respiro grafico que evita cualquier sobrecarga visual y deja todo el protagonismo a la belleza natural de la piedra.
El calibre C.6000, la mecanica al servicio de la materia

Tras esta estetica organica se esconde una mecanica perfectamente dominada.
El Small Second Stone esta animado por el calibre automatico Chronoswiss C.6000, un movimiento de manufactura que desarrolla alrededor de 55 horas de reserva de marcha.

Visible a traves del fondo de zafiro, revela un nivel de acabado especialmente esmerado con su rotor esqueletizado en tungsteno, sus puentes decorados con Cotes de Geneve y sus componentes finamente pulidos.
Esta refinada arquitectura mecanica ofrece un contraste sobrecogedor con la espontaneidad de las piedras naturales presentes en la esfera. Por un lado, el rigor absoluto de la relojeria suiza. Por el otro, una materia moldeada unicamente por las fuerzas de la naturaleza.
Dos ediciones limitadas que celebran el tiempo en todas sus formas

En una industria en la que las esferas de piedra viven un renovado interes, Chronoswiss propone una interpretacion que supera con creces el efecto de moda.
El Small Second Jasper y el Small Second Serpentine no buscan unicamente seducir por su estetica. Cuentan una historia coherente, que conecta los origenes alemanes de la manufactura con su presente suizo, recordando al mismo tiempo que el tiempo no se mide unicamente en segundos, sino tambien en millones de anos.
Producidas cada una en tan solo 50 ejemplares, estas dos creaciones ilustran a la perfeccion la filosofia de Chronoswiss: empujar las fronteras de la relojeria independiente sin renunciar jamas a su herencia.
Con esta coleccion Stone, la manufactura lucernesa firma dos relojes que no se limitan a medir el tiempo. Portan literalmente su memoria, grabada en una materia que la naturaleza modelo mucho antes de la aparicion de los primeros relojeros.
Preguntas frecuentes
Por primera vez en su historia moderna, Chronoswiss viste sus relojes con esferas de piedra natural. La coleccion se presenta en dos referencias, el Small Second Jasper y el Small Second Serpentine, cada una limitada a tan solo 50 ejemplares.
El jaspe procede de Alemania, un guino a los origenes de Chronoswiss y tradicionalmente tallado en Idar-Oberstein, mientras que la serpentina se extrae en Suiza, cerca de Zermatt y del Cervino (Matterhorn). Juntas tienden un puente entre las raices alemanas de la manufactura y su presente suizo en el Atelier Lucerne.
A diferencia de una esfera metalica, ningun corte de piedra muestra exactamente el mismo patron. Cada uno se selecciona, corta, pule y ajusta con cuidado, de modo que las vetas, las inclusiones, las texturas y los colores dependen de la parte de la roca utilizada, haciendo de cada reloj una pieza absolutamente unica.
Una caja de 40 mm, en acero inoxidable bicolor y oro rojo de 18 quilates para el Serpentine, que conserva las elegantes proporciones del Small Second, con el caracteristico bisel acanalado, la corona cebolla y un cristal de zafiro abombado. Un pequeno segundero descentrado se situa a las 9 horas para que nada distraiga de la piedra.
El calibre automatico de manufactura Chronoswiss C.6000, con alrededor de 55 horas de reserva de marcha. Visible a traves del fondo de zafiro, revela un rotor esqueletizado en tungsteno y puentes decorados con Cotes de Geneve.



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