
Hay relojes que dan la hora y otros que despiertan las ganas de entender cómo puede tomar forma el tiempo. Con la SP One, MB&F pertenece sin duda a esta segunda categoría. Concebida inicialmente bajo el nombre en clave «Three Circles», esta singular creación se basa en una idea tan sencilla como audaz: hacer levitar en el centro de la caja los tres elementos fundamentales de un reloj mecánico, es decir, el barrilete, el volante y la esfera.
En esta página
- La SP One, un MB&F que no quería parecerse a un MB&F
- ¿Y si MB&F creara un reloj clásico?
- Una mecánica en ingravidez
- El volante como un platillo volante
- Un anfiteatro para la mecánica
- La alta relojería en su forma más discreta
- Un canto rodado sobre la muñeca
- La SP One Pavée, una nueva luz
- Una esfera azul profundo
- Un Special Project que resume el espíritu MB&F
- Un MB&F que no tiene nada de clásico
- Características principales
- Preguntas frecuentes
En 2026, esta arquitectura fuera de lo común adopta una nueva expresión con la SP One Pavée. Alojada en una caja de oro blanco de 18 quilates, recibe 255 diamantes que siguen las curvas de la caja, del anfiteatro, de la corona y de la hebilla. La esfera inclinada abandona además el negro de las versiones anteriores para adoptar un azul profundo.
Pero lo esencial permanece intacto: la mecánica parece flotar en el espacio, casi en ingravidez, mientras el tiempo se organiza en torno a un ingenioso engranaje cónico.
La SP One, un MB&F que no quería parecerse a un MB&F

Para entender la SP One, hay que volver a sus orígenes. Y esta historia comienza, paradójicamente, con un periodo de gran incertidumbre.
Cuando estalla la pandemia de COVID-19, MB&F se encuentra, como muchas empresas, ante un futuro difícil de prever. El equipo decide entonces volver a explorar una reserva de ideas acumuladas a lo largo de los años: una auténtica «papelera» de proyectos aletargados.
Entre ellos figuraba el M.A.D.1, concebido inicialmente como un proyecto destinado a los amigos y la familia de la marca. Su éxito acabaría superando todas las expectativas.
Esta experiencia refuerza una convicción de Maximilian Büsser, propietario y director creativo de MB&F: la innovación nace a veces precisamente allí donde ningún plan de negocio la había previsto.
En esta colección de proyectos abandonados o simplemente aparcados había conceptos de lo más inesperados, incluidos bocetos de monopatines y de maquinillas de afeitar.
Maximilian Büsser elige finalmente el que mejor representa el espíritu de este enfoque inconformista: el «Special Project One», o SP One.
¿Y si MB&F creara un reloj clásico?

La idea de partida tenía algo casi provocador.
¿Y si MB&F hiciera lo que nadie esperaba de la marca: un reloj clásico y elegante?
Los primeros bocetos de la SP One se remontan a 2018. Como suele ocurrir en MB&F, el concepto nace de un dibujo espontáneo, casi rudimentario. Aparecen entonces tres círculos que evocan una cara sonriente.
Tras esta aparente sencillez se esconde ya toda la arquitectura del futuro guardatiempos.
Estos tres círculos representan el barrilete, el volante y la esfera. Tres elementos esenciales que quedarán suspendidos en el corazón de una caja diseñada a su vez para dar la impresión de flotar en la muñeca.
La ambición queda entonces claramente definida: crear un reloj sofisticado pero discreto, elegante y casi clásico, sin renunciar al ADN mecánico y creativo de MB&F.
Todo un ejercicio de equilibrismo.
El proyecto se desarrolla después con el diseñador Eric Giroud, fiel «Friend» de MB&F. Tras numerosas evoluciones, el concepto puede por fin pasar a manos de los ingenieros.
Una mecánica en ingravidez

La SP One se basa en una arquitectura mecánica especialmente original.
Los tres elementos centrales no se limitan a quedar a la vista. Están concebidos para dar la impresión de flotar en el espacio.
Los cristales de zafiro situados a ambos lados del reloj acentúan esta sensación de levitación. Pero el efecto espectacular no se basa únicamente en una ilusión óptica: es la propia arquitectura del movimiento la que permite crear esta impresión.
MB&F ha buscado que los puentes y los elementos estructurales sean lo más discretos posible. La mayoría de los componentes se ocultan hábilmente bajo el barrilete, el volante y la esfera.
Una filosofía resumida en el principio «Less is more».
Menos puentes visibles, menos tornillos a la vista, menos elementos capaces de perturbar la lectura de esta trinidad mecánica. La mirada se concentra así en los tres protagonistas.
El volante como un platillo volante

Situado a las 2 horas, el volante atrae de inmediato la atención.
Su presencia recuerda casi a un platillo volante suspendido en el espacio. Esta sensación se ve reforzada por la construcción general del reloj, en la que cada elemento parece haber sido liberado de su soporte aparente.
El reto técnico era considerable. Los tres elementos principales tienen circunferencias idénticas, mientras que el movimiento debía conservar una construcción lo bastante robusta y fiable para garantizar su funcionamiento.
El barrilete único también está suspendido de un modo que acentúa el efecto de levitación.
La esfera participa a su vez en esta puesta en escena. Inclinada según un ángulo calculado con precisión, permite sobre todo poner de relieve la maestría de MB&F en materia de engranajes cónicos.
Esta particularidad, poco habitual en relojería, introduce una dimensión tridimensional adicional sin recargar nunca visualmente el conjunto.
Un anfiteatro para la mecánica

Alrededor del movimiento se despliega una estructura que Maximilian Büsser ha bautizado acertadamente como «anfiteatro».
Su pared biselada evoca las gradas de los grandes teatros de la Antigüedad. Forma un estuche destinado a escenificar el movimiento, como si este se convirtiera en el protagonista de una representación mecánica.
Esta imagen resume a la perfección la filosofía de la SP One.
La mecánica no solo es visible: se pone en escena.
El movimiento se convierte en espectáculo, pero sin caer nunca en la demostración gratuita. Su arquitectura es compleja, mientras que su presentación sigue siendo deliberadamente sencilla.
Es precisamente este contraste lo que hace tan singular a la SP One.
La alta relojería en su forma más discreta

Bajo esta aparente sencillez se esconde un trabajo de acabado especialmente minucioso.
MB&F figura entre los relojeros contemporáneos que siguen concediendo un lugar importante a los acabados manuales tradicionales. En la SP One, las ruedas equipadas con chatones prominentes están biseladas a mano.
Las superficies alternan satinado, pulido y microgranallado, creando un sutil juego de texturas y reflejos.
La complejidad no es, por tanto, solo mecánica. Reside también en la forma en que se ha trabajado cada componente para mantener el equilibrio visual buscado.
La SP One no exhibe de forma ostentosa todo su saber hacer. Muestra lo justo para que la mirada intuya lo que se esconde tras sus líneas depuradas.
Un canto rodado sobre la muñeca

La caja es otra sorpresa.
Con sus 38 mm de diámetro, adopta una forma que evoca la de un canto rodado perfectamente pulido por el agua. Esta sensación de suavidad se ve reforzada por la ausencia de bisel y por la integración de los cristales de zafiro en la estructura.
Las asas, por su parte, están deliberadamente separadas de la parte superior de la caja. Parecen surgir de la base y crean un sutil espacio entre ellas y la estructura superior.
El resultado es sorprendente: el reloj parece a la vez extremadamente trabajado y casi natural al tacto.
MB&F describe esta sensación como la de un pequeño objeto llegado de otro mundo, a medio camino entre el canto rodado y la nave espacial.
La SP One es también el reloj más fino de MB&F. Pero esta delgadez nunca fue un fin en sí mismo.
El objetivo era más bien lograr un equilibrio entre proporciones, elegancia y arquitectura tridimensional.
La SP One Pavée, una nueva luz

En 2026, MB&F conserva esta arquitectura y le ofrece una nueva interpretación con la SP One Pavée.
La caja adopta el oro blanco de 18 quilates y se cubre delicadamente de diamantes. En total, 255 piedras acompañan las líneas del reloj.
El engaste sigue las curvas del anfiteatro, de la caja, de la corona y de la hebilla. No modifica, por tanto, la construcción original: la subraya.
La luz de los diamantes acompaña los contornos escultóricos de la SP One y enmarca visualmente la mecánica flotante.
Este enfoque resulta especialmente coherente con la filosofía original del reloj. En lugar de transformar su arquitectura, MB&F opta por revelarla bajo una luz diferente.
Una esfera azul profundo

La esfera inclinada constituye también uno de los cambios principales de esta nueva versión.
Mientras que las SP One anteriores lucían un acabado negro, la SP One Pavée adopta un azul profundo.
Este color aporta una nueva profundidad al corazón de la arquitectura tridimensional. Crea también un contraste con el brillo de los diamantes y con la blancura del oro.
El conjunto sigue siendo deliberadamente comedido. Pese a sus 255 diamantes, el reloj no busca la exuberancia.
El engaste acompaña las formas existentes y permite descubrir otra faceta de la SP One: más preciosa, pero fiel a esa elegancia discreta que constituye uno de sus rasgos distintivos.
Un Special Project que resume el espíritu MB&F

La SP One ocupa un lugar especial en el universo de MB&F.
No retoma los códigos espectaculares de las Horological Machines más radicales, ni se inscribe en el universo más clásico de las Legacy Machines.
Constituye una categoría por derecho propio: la de los Special Projects.
Su interés reside precisamente en esta paradoja. MB&F quiso crear un reloj clásico y elegante, pero lo construyó con una arquitectura que, al final, no tiene nada de clásica.
La caja en forma de canto rodado, el movimiento en levitación, la esfera inclinada, el volante suspendido, los engranajes cónicos y el anfiteatro mecánico dan fe de esta voluntad de hacer las cosas de otra manera.
La SP One es así un reloj que busca menos impresionar que sorprender.
Un MB&F que no tiene nada de clásico

Con la SP One Pavée, MB&F no reinventa su arquitectura: revela una nueva dimensión de ella.
El oro blanco de 18 quilates y los 255 diamantes aportan una sofisticación adicional a un reloj cuya verdadera riqueza sigue residiendo en su mecánica suspendida.
La esfera azul profundo acompaña esta evolución sin alterar el equilibrio original.
Y quizá ahí resida todo el acierto conceptual de la SP One. Consigue conjugar una arquitectura mecánica extraordinariamente compleja con una apariencia casi serena.
Un reloj que desafía la gravedad, que oculta parte de su construcción para escenificar mejor sus elementos esenciales y que convierte la muñeca en un auténtico teatro mecánico.
Un MB&F clásico, tal vez.
Pero un MB&F que, precisamente, no tiene nada de clásico.
Características principales

| Marca | MB&F |
|---|---|
| Colección | Special Projects |
| Modelo | SP One Pavée |
| Año | 2026 |
| Caja | oro blanco de 18 quilates |
| Diámetro | 38 mm |
| Arquitectura | tridimensional |
| Particularidad | barrilete, volante y esfera que parecen flotar en el centro de la caja |
| Esfera | inclinada, azul profundo |
| Engaste | 255 diamantes |
| Elementos engastados | anfiteatro, caja, corona y hebilla |
| Cristales | zafiro |
| Movimiento | arquitectura desarrollada en torno al concepto «Three Circles» |
| Volante | situado a las 2 horas |
| Indicación | esfera inclinada |
| Particularidad mecánica | engranaje cónico |
| Acabados | biselados a mano, superficies satinadas, pulidas y microgranalladas |
| Correa | integrada en la arquitectura del reloj |
Preguntas frecuentes
Una nueva versión de la SP One, reloj de la colección Special Projects de MB&F concebido bajo el nombre en clave «Three Circles». Su principio: hacer levitar en el centro de la caja el barrilete, el volante y la esfera. La versión Pavée, presentada en 2026, está totalmente engastada y adopta una esfera azul profundo.
255 diamantes, repartidos por la caja, el anfiteatro que rodea la mecánica, la corona y la hebilla.
Una caja de 38 mm en oro blanco de 18 quilates, con formas redondeadas de canto rodado, protegida por cristales de zafiro.
La hora se muestra en una esfera inclinada, accionada por un engranaje cónico. El volante, situado a las 2 horas, parece flotar como un platillo volante sobre el movimiento.
Biselados realizados a mano y una alternancia de superficies satinadas, pulidas y microgranalladas, con una correa integrada en la arquitectura del reloj.



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