El pasado mes de junio, la manufactura Concepto Watch Factory celebraba un aniversario simbólico: veinte años de una aventura empresarial convertida en una de las más bellas historias de éxito de la relojería suiza contemporánea. Fundada en 2006 por Valérien Jaquet, la empresa se ha impuesto progresivamente como un socio imprescindible de numerosas casas relojeras gracias a una filosofía sencilla: concebir, fabricar y fiabilizar movimientos cada vez más ambiciosos, conservando al mismo tiempo una independencia poco común.
En La Chaux-de-Fonds, allí donde late el corazón de la industria relojera suiza, este éxito no es sin embargo fruto del azar. Es el resultado de una visión, de una cultura familiar y de una búsqueda permanente de la excelencia.

En esta página
- Una aventura nacida de la pasión por la mecánica
- Una manufactura concebida como un ecosistema completo
- Un crecimiento constante y controlado
- El tourbillon como laboratorio de innovación
- El cronógrafo, una segunda especialidad histórica
- Una manufactura que inspira confianza
- Cuando la relojería se encuentra con el automóvil de excepción
- El ser humano como motor del rendimiento
- Veinte años de historia… y un futuro ya en marcha
- Preguntas frecuentes
Una aventura nacida de la pasión por la mecánica
Cuando Valérien Jaquet funda Concepto el 27 de marzo de 2006, la empresa no es entonces más que un taller de diseño especializado en movimientos con tourbillon. Desde sus inicios, su ambición supera con creces la simple creación de calibres.
Procedente de una familia profundamente arraigada en la tradición relojera, creció junto a su padre, Jean-Pierre Jaquet, figura destacada de la industria suiza y fundador, entre otros, de Jaquet-Baume y después de Jaquet SA, convertida más tarde en La Joux-Perret. Más que una herencia técnica, lo que se le transmite es una auténtica cultura del emprendimiento, del rigor y de la lealtad.
Veinte años más tarde, esa cultura sigue estando en el centro de cada una de las realizaciones de Concepto.

Una manufactura concebida como un ecosistema completo
En dos décadas, Concepto ha transformado profundamente su modelo industrial. La empresa se ha convertido hoy en una manufactura integrada, capaz de dominar prácticamente todas las etapas de la fabricación relojera. Investigación y desarrollo, diseño, decoletaje, mecanizado, decoración, ensamblaje, ajuste, encajado… cerca de treinta oficios conviven ahora en el seno de un mismo grupo industrial. Esta integración vertical constituye uno de los pilares de su desarrollo. Le permite no solo garantizar una calidad constante, sino también responder con rapidez a las demandas más complejas de sus socios.

La manufactura es hoy capaz de producir tanto componentes individuales como órganos reguladores completos, módulos, movimientos íntegramente desarrollados de forma interna, esferas de oficios artísticos, cajas de alta calidad e incluso relojes completamente terminados.

Un crecimiento constante y controlado
Las cifras dan fe de esta evolución.
En 2025, el grupo Concepto rozó los 60 millones de francos suizos de facturación. Sus talleres producen ahora más de 30.000 movimientos al año, de los cuales alrededor de 1.100 son movimientos con tourbillon. La plantilla sigue la misma dinámica, con 183 colaboradores, frente a tan solo 90 en 2012. La manufactura cuenta hoy con una treintena de relojeros, así como con seis prototipistas dedicados al desarrollo de los futuros movimientos. Cada año ven así la luz cerca de una decena de nuevos calibres, que van desde el movimiento de tres agujas hasta las grandes complicaciones, pasando por cronógrafos sofisticados, repeticiones de minutos e incluso arquitecturas mecánicas inéditas.

Esta capacidad de innovación permanente constituye probablemente una de las señas de identidad más fuertes de Concepto.
El tourbillon como laboratorio de innovación
Desde sus primeros trabajos, Valérien Jaquet hace del tourbillon un formidable terreno de expresión técnica. Su primerísimo movimiento atrae de inmediato la atención gracias a una arquitectura espectacular que utiliza una platina y unos puentes de zafiro transparente. Desde entonces, Concepto ha desarrollado más de una cincuentena de movimientos con tourbillon bajo todas las formas imaginables. Tourbillons volantes, suspendidos, bajo puentes, de uno, dos, tres o incluso cuatro ejes, jaulas múltiples, velocidades de rotación inéditas, récords de finura… cada nuevo proyecto se convierte en una ocasión para explorar nuevas vías técnicas.

Entre estas realizaciones figura, en particular, un reloj cuyo grosor total no supera los 1,85 milímetros, lo que demuestra la capacidad de la manufactura para conjugar complejidad mecánica y búsqueda de una finura extrema.

El cronógrafo, una segunda especialidad histórica
Si bien el tourbillon ha contribuido en gran medida a forjar la reputación de Concepto, el cronógrafo ocupa también un lugar central en su historia. También en este caso, la influencia familiar desempeña un papel esencial. Los conocimientos adquiridos en torno al desarrollo de cronógrafos completos o modulares han permitido a la manufactura desarrollar una experiencia reconocida en esta complicación, una de las más exigentes de la relojería.

Aún hoy, este dominio técnico nutre numerosos desarrollos realizados para las marcas asociadas.

Una manufactura que inspira confianza
A lo largo de los años, cerca de un centenar de casas relojeras han recurrido al saber hacer de Concepto. Algunas buscan una experiencia puntual sobre un componente concreto. Otras confían el desarrollo completo de un movimiento, o incluso la fabricación íntegra de un reloj.

Esta diversidad ilustra la flexibilidad de una estructura capaz de acompañar tanto proyectos confidenciales como desarrollos industriales de gran envergadura. Más allá de las competencias técnicas, Valérien Jaquet insiste además con regularidad en la importancia de las relaciones humanas que unen a Concepto con sus socios. Según él, las más bellas realizaciones nacen siempre de una visión compartida y de una confianza recíproca.

Cuando la relojería se encuentra con el automóvil de excepción
Una de las demostraciones más espectaculares de esta capacidad de innovación supera incluso el marco tradicional de la relojería. Para participar en el desarrollo del cuadro de instrumentos del Bugatti Tourbillon, Concepto desarrolló nuevas competencias en el ámbito de la electrónica embarcada de altísimo nivel.

Este cuadro de mandos mecánico, auténtica obra de arte animada, traslada los códigos de la alta relojería al universo del automóvil con una precisión notable. Esta realización valió a Concepto la obtención del Bugatti Innovation and Value Engineering Award, que reconoce la capacidad de la manufactura para ampliar las fronteras de su saber hacer.

El ser humano como motor del rendimiento
Detrás de las máquinas, los talleres y los movimientos, Concepto sigue siendo ante todo una aventura profundamente humana. Durante las celebraciones del vigésimo aniversario, Valérien Jaquet quiso rendir homenaje a su padre, recordando hasta qué punto los valores transmitidos a lo largo de los años continúan inspirando las decisiones de la empresa. Esta fidelidad a las mujeres y los hombres que participan en su desarrollo aparece como uno de los hilos conductores de su historia.


Una visión que sin duda explica la estabilidad de sus equipos, la confianza duradera de sus socios y la constancia de su progresión.
Veinte años de historia… y un futuro ya en marcha
En solo dos décadas, Concepto Watch Factory se ha convertido en una manufactura totalmente integrada, capaz de concebir y producir algunos de los movimientos más ambiciosos de la relojería contemporánea.

Su desarrollo se basa en una convicción que ha permanecido intacta desde 2006: la innovación solo tiene valor cuando va acompañada de fiabilidad, de dominio industrial y de una exigencia constante en los más mínimos detalles.

En el momento en que la manufactura celebra sus veinte años, esta filosofía sigue guiando cada una de sus realizaciones. Más que un aniversario, esta etapa marca el comienzo de un nuevo capítulo. Un capítulo que Concepto pretende escribir con la misma curiosidad, la misma exigencia técnica y la misma pasión por la mecánica que la animan desde su primer movimiento.
Preguntas frecuentes
Concepto Watch Factory fue fundada el 27 de marzo de 2006 en La Chaux-de-Fonds por Valérien Jaquet, hijo de Jean-Pierre Jaquet, una figura destacada de la industria relojera suiza. Comenzó como un taller de diseño especializado en movimientos con tourbillon.
Convertida hoy en una manufactura totalmente integrada, Concepto domina casi todas las etapas de la relojería: I+D, mecanizado, decoración, ensamblaje y encajado. Fabrica componentes individuales, órganos reguladores completos, módulos, movimientos propios, esferas artísticas, cajas de alta calidad y relojes completamente terminados, apoyándose en cerca de treinta oficios diferentes.
Los talleres de Concepto fabrican más de 30.000 movimientos al año, de los cuales alrededor de 1.100 son movimientos con tourbillon. En 2025 el grupo rozó los 60 millones de francos suizos de facturación, con 183 empleados frente a tan solo 90 en 2012.
El tourbillon es el laboratorio histórico de Concepto, con más de cincuenta movimientos desarrollados —volantes, suspendidos, de uno o varios ejes— incluido un reloj ultraplano de tan solo 1,85 mm de grosor. El cronógrafo es su segunda especialidad histórica, una experiencia heredada de la familia y hoy central en numerosos proyectos con socios.
Concepto desarrolló el cuadro de instrumentos mecánico del Bugatti Tourbillon, dominando en el proceso la electrónica embarcada de alto nivel. Este tablero de mandos mecánico valió a la manufactura el Bugatti Innovation and Value Engineering Award.



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