
Con motivo de los Geneva Watch Days 2026, BYRNE presenta dos nuevas creaciones que cuentan el fútbol de otra manera. Con All Number 10 in my Team y Les Grandes Finales, la joven casa relojera transforma el Gyro Dial en un terreno de expresión donde se encuentran mecánica, oficios de arte, memoria del deporte y espíritu colectivo. Reunidos en un set coleccionista limitado a solo 26 ejemplares, los dos relojes prolongan la visión de John Byrne y rinden homenaje a una cierta idea de la superación personal.
En BYRNE, el fútbol no es simplemente una fuente de inspiración estética. Se convierte en un lenguaje. El de la actuación, de la transmisión, de la complementariedad de los talentos y de esos raros momentos en los que un grupo logra superar la suma de las individualidades que lo componen.
Una filosofía que coincide naturalmente con la de la alta relojería. Detrás de un reloj complejo, como detrás de una victoria, se encuentran una multitud de gestos, de competencias y de saber hacer. Hombres y mujeres que intervienen en distintos momentos de un mismo proceso para dar vida a un objeto que ninguno de ellos podría realizar en solitario.
Es precisamente esta visión la que había seducido a John Byrne, fundador de la casa. Con All Number 10 in my Team y Les Grandes Finales, BYRNE continúa hoy esta historia haciendo del fútbol el hilo conductor de dos creaciones profundamente diferentes, pero unidas por una misma exigencia.
All Number 10 in my Team: la fuerza del colectivo

El título del primer reloj resume por sí solo la filosofía de John Byrne. «All Number 10 in my Team» hace referencia al tema N.º 10 de Booba, que le gustaba especialmente, pero también al número emblemático del fútbol.
Tradicionalmente asociado al organizador del juego, el número 10 designa a quien crea, imagina, inspira y puede inclinar la balanza de un encuentro. En BYRNE, sin embargo, esta figura se vuelve colectiva. Pues si cada miembro de un equipo posee su propio talento, es su asociación la que permite alcanzar la excelencia.
El reloj traslada esta idea a su esfera. El campo de fútbol se convierte en el escenario de esta creación, con una superficie rodiada PVD que evoca el césped y un círculo central que estructura la composición. Alrededor de este campo en miniatura, la caja de titanio grado 5 sugiere casi las gradas.
Pero es sobre todo el Gyro Dial el que da vida a esta interpretación.
Una mecánica en movimiento perpetuo

Los cuatro cubos característicos del Gyro Dial pueden presentar distintas representaciones ligadas al universo del fútbol: balón, trofeo, planisferio dorado, triángulo BYRNE o incluso números inspirados en las camisetas de los grandes jugadores.
Cada 24 horas, los cuatro cubos giran simultáneamente para proponer una nueva composición. El reloj conserva así la misma arquitectura a la vez que renueva continuamente su rostro.
Esta evolución estética se acompaña de un trabajo particularmente exhaustivo sobre las microesculturas. Por primera vez en esta construcción, los motivos dorados se despliegan sobre las cuatro caras de los cubos en lugar de dos como antes.
Cada cubo requiere así 18 etapas de realización, frente a 14 habitualmente. Se necesitan cuatro etapas adicionales para crear los relieves y aplicar los acabados dorados.
El resultado otorga al Gyro Dial una riqueza adicional y refuerza esa impresión de que el reloj evoluciona constantemente, como un equipo cuyos roles y movimientos cambian a lo largo de un encuentro.
Les Grandes Finales: conservar la memoria del juego

La segunda creación adopta un enfoque diferente. Allí donde All Number 10 in my Team celebra el colectivo, Les Grandes Finales se interesa por la memoria.
Algunos encuentros superan el simple marco de un partido. Se convierten en referencias, en recuerdos colectivos cuyas imágenes, marcadores y protagonistas quedan grabados en la memoria.
Para Les Grandes Finales, BYRNE utiliza las cuatro caras del Gyro Dial para evocar las cuatro últimas finales de la Copa del Mundo: 2014, 2018, 2022 y 2026.
Cada cara restituye la información esencial de uno de esos encuentros. Las banderas de las dos naciones finalistas aparecen a las 3 y a las 9 horas, mientras que el marcador se indica a las 12 y a las 6 horas. El ganador se identifica mediante una pequeña estrella dorada.
Cuando el encuentro se prolongó más allá del tiempo reglamentario, el marcador final aparece también en miniatura bajo el marcador principal.
Una nueva dimensión artística aparece aquí con la introducción de la micropintura sobre las banderas. En el prototipo número 1, estas se pintan a mano al microscopio por un artesano en Suiza. Un trabajo de una extrema precisión que requiere entre una y dos semanas.
La particularidad de esta pieza reside también en su relación con el tiempo. La cara dedicada a la final de 2026 no podía realizarse de forma definitiva antes de que se disputara el encuentro. Los finalistas, el resultado y la estrella del ganador no podían integrarse hasta que la historia estuviera escrita.
El reloj debía por tanto esperar al partido para poder contar su historia.
Del campo a la correa

El universo futbolístico imaginado por BYRNE se prolonga hasta en los más mínimos detalles. Para Les Grandes Finales, la correa realizada por la Maison Jean Rousseau lleva en el reverso los nombres de las ciudades que acogieron las cuatro finales: Río de Janeiro, Moscú, Lusail y Nueva York.
Cuatro lugares, cuatro fechas, cuatro encuentros que constituyen otros tantos puntos de referencia en la memoria reciente de la Copa del Mundo.
El tiempo se convierte aquí en una forma de archivo mecánico. En cada rotación del Gyro Dial, una final sucede a otra. Las banderas cambian, los marcadores evolucionan, pero la memoria de la hazaña permanece.
El calibre BYRNE 5555 en el corazón del dispositivo

Detrás de estas composiciones gráficas y estos oficios de arte se encuentra una mecánica particularmente sofisticada. Las dos creaciones están animadas por el calibre automático BYRNE 5555, ensamblado a mano en Suiza.
Compuesto por 261 componentes, el movimiento constituye el corazón mecánico del Gyro Dial y permite animar los cuatro cubos así como sus múltiples representaciones.
En BYRNE, la complejidad no reside por tanto únicamente en la arquitectura del movimiento. Se encuentra también en la interacción entre la mecánica, las microesculturas y los distintos elementos decorativos.
Cada nueva representación exige un perfecto dominio de las limitaciones mecánicas y estéticas. Un enfoque que coincide finalmente con el mensaje que transmiten estos dos relojes: la excelencia nace de la complementariedad.
Un homenaje a John Byrne

Más allá del fútbol, All Number 10 in my Team y Les Grandes Finales constituyen también una nueva etapa en la historia de BYRNE tras la desaparición de su fundador.
Claire Cohen, hoy Presidenta de la Maison, pretende continuar la trayectoria iniciada por John Byrne sin limitarse a reproducir lo que ya se había imaginado.
Las dos nuevas creaciones dan testimonio de esta voluntad de evolución. El Gyro Dial acoge nuevas expresiones, las microesculturas se llevan más lejos y la micropintura hace su entrada en este universo mecánico.
La idea no es congelar el legado de John Byrne, sino continuar dándole vida a través de nuevas creaciones.
Un set coleccionista de solo 26 ejemplares

All Number 10 in my Team y Les Grandes Finales no se ofrecen por separado. Los dos relojes se reúnen en un set coleccionista limitado a 26 ejemplares para el año 2026, es decir, solo 52 relojes en total.
El estuche prolonga naturalmente el tema elegido. Adopta la forma de un balón de fútbol realizado en un material muy ligero y declinado en tonalidades de verde y plata. Una presión sobre el pulsador permite abrirlo y descubrir los dos relojes instalados en su centro.
El set prototipo número 1 se beneficia de un tratamiento específico y lleva la cifra 1 en su pulsador.
El set numerado del 2 al 26 se ofrece al precio de 45 000 CHF sin IVA. El set número 1, que reúne los dos prototipos, se ofrece a 60 000 CHF sin IVA.
Con All Number 10 in my Team y Les Grandes Finales, BYRNE demuestra una vez más que la alta relojería puede contar una historia de otra manera que a través de los códigos tradicionales de la complicación o del saber hacer decorativo.
El fútbol se convierte aquí en una metáfora de la relojería. En él se habla de colectivo, de precisión, de transmisión, de trabajo y de memoria. Otras tantas nociones que encuentran una traducción concreta en las rotaciones del Gyro Dial, en las microesculturas realizadas a mano o en las minúsculas banderas pintadas al microscopio.
Dos relojes, dos historias y una misma convicción: las grandes actuaciones nunca son fruto de un único talento. Nacen del encuentro de competencias diferentes, reunidas en torno a una ambición común.
Quizá sea ahí donde reside el verdadero homenaje rendido a John Byrne: continuar haciendo de BYRNE una casa donde la mecánica se convierte en un terreno de juego para la imaginación, sin perder nunca de vista la exigencia que transforma una idea en una verdadera obra relojera.
Preguntas frecuentes
Dos relojes, All Number 10 in my Team y Les Grandes Finales, que cuentan el fútbol de otra manera. Se reúnen en un set coleccionista limitado a solo 26 ejemplares.
La firma relojera de BYRNE, una esfera cinética que la casa transforma aquí en un terreno de expresión donde se encuentran mecánica, oficios de arte y memoria del deporte.
A 26 ejemplares: un set coleccionista que reúne los dos relojes All Number 10 in my Team y Les Grandes Finales.
El título hace referencia al tema N.º 10 de Booba, apreciado por John Byrne, y al número 10 emblemático del fútbol, el del organizador del juego. En BYRNE, esta figura se vuelve colectiva: es la asociación de los talentos la que permite alcanzar la excelencia.
El fundador de la casa relojera BYRNE, cuya visión prolongan estas dos creaciones, que rinden homenaje a una cierta idea de la superación personal.



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