
El mercado de los cronógrafos de inspiración vintage no deja de crecer. Sin embargo, son pocos los modelos que logran conjugar con tanta coherencia la elegancia de los años 1960 con las exigencias de un reloj deportivo contemporáneo. Con el nuevo Scalegraph, la marca hace evolucionar en profundidad una de sus referencias emblemáticas. Más que una simple actualización estética, esta nueva generación cuenta con una caja completamente rediseñada, una hermeticidad ampliada a 100 metros y un movimiento cronógrafo de cuerda manual con una generosa reserva de marcha de 63 horas.
Una evolución que confirma la voluntad de ofrecer un cronógrafo capaz de acompañar a su propietario mucho más allá de las ocasiones vestidas.
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Una silueta revisada sin renegar de su ADN

El Scalegraph conserva lo que le da su encanto inmediato: un diámetro contenido de 39,5 mm que respeta las proporciones de los cronógrafos históricos y a la vez responde a las expectativas actuales.
Pero detrás de esta continuidad aparente, el trabajo realizado en la caja es especialmente importante.
Fabricada en acero inoxidable 316L, adopta asas más anchas, aristas notablemente más marcadas y un nuevo acabado cepillado vertical en su parte superior, que sustituye al acabado circular de la generación anterior. Estas modificaciones refuerzan la personalidad del reloj y mejoran su presencia en la muñeca.
El cristal de zafiro de doble cúpula, fiel a los códigos de los cronógrafos vintage, completa esta silueta aportando profundidad y elegancia a la esfera, al tiempo que ofrece la resistencia esperada de un reloj contemporáneo.
Un auténtico reloj deportivo

La principal evolución de este nuevo Scalegraph es invisible a primera vista.
Gracias a la incorporación de pulsadores atornillados, el cronógrafo alcanza ahora una hermeticidad de 100 metros (10 ATM), una característica poco habitual en un reloj de esta categoría equipado con un movimiento mecánico de cuerda manual.
Esta evolución transforma la filosofía misma del Scalegraph.
Mientras que muchos cronógrafos neorretro priorizan ante todo la estética, esta nueva versión reivindica una auténtica polivalencia. Ahora puede acompañar a su propietario en la mayoría de las actividades cotidianas sin temer las salpicaduras de agua, la lluvia o incluso los baños ocasionales.
Esta mejora funcional refuerza considerablemente su estatus de reloj deportivo.
Tres esferas, tres personalidades

Para esta nueva generación, el Scalegraph se presenta en tres universos cromáticos cuidadosamente estudiados.
La esfera champán evoca de inmediato los cronógrafos de competición de los años 1960 gracias a su acabado cálido y luminoso.
La versión azul adopta un acabado brillante que juega sutilmente con los reflejos de la luz, mientras que la esfera gris metalizada apuesta por una elegancia más contemporánea.

Cada versión va acompañada de un bisel taquimétrico de aluminio cepillado perfectamente a juego con el color de la esfera.
Los contadores auxiliares beige claro guilloseados crean un contraste especialmente logrado. Rodeados de un cerco pulido, aportan profundidad al conjunto y refuerzan la identidad vintage del reloj sin caer en la nostalgia excesiva.
Los índices redondos y las manecillas dauphine de acero pulido reciben un tratamiento de Super-LumiNova® BGW9 que garantiza una excelente legibilidad en la oscuridad, conservando a la vez un tono blanco elegante a plena luz.
El placer de la cuerda manual

En el corazón del Scalegraph late un movimiento que seducirá a los amantes de la relojería tradicional.
El calibre Sellita SW510-M es un cronógrafo mecánico de cuerda manual reconocido por su robustez y fiabilidad. Su arquitectura permite redescubrir el placer cotidiano de dar cuerda, un gesto apreciado por los coleccionistas que mantiene una relación más directa con la mecánica.
Con una reserva de marcha de 63 horas, ofrece una autonomía holgada que supera ampliamente los estándares habituales de los cronógrafos mecánicos.
El movimiento cuenta además con función de parada de segundero, que facilita un ajuste preciso de la hora.
Un reloj pensado para adaptarse a todos los estilos

La polivalencia del Scalegraph no se limita a su hermeticidad.
El reloj se ofrece con varias configuraciones de correa que permiten modificar sensiblemente su carácter.
La correa Rubber Sport de caucho vulcanizado FKM acentúa su temperamento deportivo y ofrece un excelente confort en un uso intensivo.

La correa de piel de becerro italiana subraya aún más su inspiración vintage y resultará perfecta para un uso diario más elegante.
Por último, los brazaletes metálicos Grano de arroz o Flat Link refuerzan su autenticidad al recordar a los cronógrafos históricos que marcaron las décadas de 1960 y 1970.
Esta diversidad permite a cada persona personalizar el Scalegraph según su estilo de vida.
Un cronógrafo que encuentra su propia identidad

El segmento de los cronógrafos neovintage es hoy especialmente competitivo. Sin embargo, este nuevo Scalegraph logra distinguirse gracias a un enfoque equilibrado.
En lugar de apostar únicamente por el encanto del pasado, moderniza inteligentemente su concepción mejorando su ergonomía, su robustez y su polivalencia.
La hermeticidad ampliada a 100 metros, los pulsadores atornillados, el nuevo diseño de la caja y la elección de un movimiento mecánico de cuerda manual reflejan una auténtica voluntad de ofrecer un reloj pensado para ser usado a diario.
Disponible desde 1962 € con correa Rubber Sport, 1968 € con correa de piel y 2040 € con brazalete metálico, el Scalegraph ofrece una interpretación especialmente convincente del cronógrafo deportivo contemporáneo. Un reloj que consigue preservar toda la emoción del vintage a la vez que responde plenamente a las expectativas de los amantes de la relojería actual.
Preguntas frecuentes
El Scalegraph es un cronógrafo neovintage de Baltic con un diámetro de 39,5 mm, caja rediseñada en acero inoxidable 316L y cristal de zafiro de doble cúpula.
Gracias a sus pulsadores atornillados, el Scalegraph alcanza ahora 100 metros (10 ATM) de hermeticidad, una cifra poco habitual para un cronógrafo mecánico de cuerda manual.
Monta el calibre Sellita SW510-M, un cronógrafo mecánico de cuerda manual con función de parada de segundero y una reserva de marcha de 63 horas.
El Scalegraph se ofrece en tres versiones: esfera champán, esfera azul y esfera gris metalizada, cada una con un bisel taquimétrico de aluminio cepillado a juego.
El reloj admite correa Rubber Sport de caucho FKM, correa de piel de becerro italiana o brazaletes metálicos Grano de arroz o Flat Link, con precios desde 1962 € hasta 2040 € según la opción.



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