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- Buenos días, señor Pellegrini. ¿Qué reloj lleva en la muñeca?
- ¿Qué ha cambiado en este reloj desde 1977?
- ¿Cuál es su mayor éxito relojero?
- ¿Cuál es su complicación relojera favorita?
- ¿Tiene otras pasiones además de la relojería?
- ¿Cree que este tipo de coche combina bien con el tipo de reloj que lleva en la muñeca?
- ¿Podemos hablar de un arte de vivir?
- Entonces, ¿el coche de sus sueños es el que acaba de comprar o es otro?
- ¿Cuál es su definición del lujo?
- ¿Qué marca encarna mejor el lujo hoy en día?
- ¿Hay algún personaje histórico o contemporáneo que le inspire?
- ¿Qué cualidades humanas aprecia especialmente?
- Señor Pellegrini, ¿qué hora es?
Buenos días, señor Pellegrini. ¿Qué reloj lleva en la muñeca?
Llevo el Ebel Sport Classic que estamos lanzando en los mercados internacionales. Es la nueva creación de Ebel, que en realidad es nuestro icono. Se presentó por primera vez en 1977, y ahora relanzamos este icono rediseñado y actualizado, conservando intacto su ADN. Porque esta pieza es verdaderamente nuestro icono.

¿Qué ha cambiado en este reloj desde 1977?
Bastantes cosas que no se aprecian necesariamente a primera vista. Para empezar, la abertura (de la esfera, N. de la R.) es mucho más grande. El encajado ya no se hace por arriba, como en la primera pieza, que tenía una caja monocasco. Ahora se hace por detrás, lo que nos ha permitido conseguir una abertura mucho mayor que en la pieza original. Y uno de los elementos esenciales es este brazalete «ondas», que es la gran baza de esta pieza y el emblema de Ebel. Hemos logrado una integración perfecta entre nuestra famosa caja hexagonal con sus tornillos y el primer eslabón del brazalete. Hay un chaflán pulido que subraya esta forma hexagonal y que acaba convirtiéndose en el primer eslabón del brazalete.

Después, los cinco primeros eslabones del brazalete se van estrechando hasta hacerse cada vez más finos. La tecnología actual nos ha permitido lograr esta integración entre caja y brazalete, que es absolutamente perfecta.

Además, hemos colocado nuestra doble «E», nuestra «kissing e», en la corona. Y nos hemos permitido mejorar el cierre de joyería que se utilizaba en 1977, con su apertura automática mediante pulsadores y su seguridad tan particular. Y la firma, nuestro logotipo, la doble «E» de Ebel, aparece en este magnífico cierre.

¿Cuál es su mayor éxito relojero?
Diría que es este. Me siento realmente orgulloso y honrado de haber actualizado un emblema de la marca Ebel que es, sobre todo, un emblema de la industria relojera. Un emblema que llegó a serlo gracias a su brazalete. Es algo bastante único. A menudo los iconos relojeros nacen de una esfera o de una caja. Este, el Ebel Sport Classic, inauguró el segmento «Sport Chic» en los años setenta y se reconoce por su brazalete.

Es tan cómodo y tan versátil que el reloj puede llevarse con un traje, como voy vestido hoy, pero Yannick Noah ganó Roland Garros con él en los años 80… es realmente una pieza «day to night», como se dice en inglés.

¿Cuál es su complicación relojera favorita?
Diría sencillamente, entre comillas, un calendario anual. Simplemente porque nada me fastidia más que tener que cambiar la fecha de un reloj. El calendario anual me permite llevar mi reloj durante todo el año. Y cuando lo saco de mi enrollador, funciona y marca la fecha correcta.

¿Tiene otras pasiones además de la relojería?
Tengo otras dos pasiones. La primera es el fútbol, en la que no me extenderé, siendo italiano, con lo que le acaba de pasar a la selección italiana hace unos días (declaraciones recogidas justo después de que Italia quedara eliminada de la fase final del Mundial de 2018, N. de la R.). Hablaré sobre todo de mi otra pasión, los coches clásicos. Acabo de cumplir 40 años, igual que mi Sport Classic, y me he hecho un pequeño regalo comprándome un viejo Alfa GT Junior de 1971. ¡Rojo, por supuesto! Es una pasión que me viene de mi padre. Siempre tuvo Alfa. Así que me encantan los Alfa, esa pasión, esa mecánica antigua. Uno tiene realmente la sensación de conducir de verdad… ¡Me encanta! En cuanto sale un rayo de sol en el cantón de Neuchâtel, aprovecho para sacar mi pequeño bólido. 90 caballos…. No son muchos caballos, pero las sensaciones son fantásticas cuando giras la llave. Y luego ese olor dentro del coche… ¡Es mi gran placer!

¿Cree que este tipo de coche combina bien con el tipo de reloj que lleva en la muñeca?
¡Absolutamente! ¡Me parece una observación muy acertada! Este reloj, igual que el coche… Creo que hay un regreso muy fuerte de todo lo «vintage», lo retro chic y lo minimalista. Este reloj es un icono, igual que el GT Junior es un icono de Alfa. Más aún el famoso GTA, que ganaba carreras en los años 1970. ¡Son valores seguros!
¿Podemos hablar de un arte de vivir?
¡Arte de vivir, exactamente!
Entonces, ¿el coche de sus sueños es el que acaba de comprar o es otro?
Diría que el GTA. Me compré el GT Junior 1300, pero si hubiera podido comprarme el famoso Alfa GTA habría sido un placer todavía mayor. Pero ¿quién sabe? Solo tengo 40 años, ya veremos dentro de 10 años qué podemos hacer.

¿Cuál es su definición del lujo?
Diría que el lujo es, ante todo, darse un capricho. Y creo que en los años «locos» de Ebel, si me permite, Ebel sabía agasajar a sus clientes. A través de distintos eventos que se celebraban en la Villa Turque o en nuestro yate Beluga. El lujo es darse un gusto uno mismo, o agasajar a los demás con un regalo lujoso o una experiencia. En el lujo, cuando haces feliz a la gente, creo que lo recordará siempre. Y los relojes que se regalan o que se reciben serán siempre un patrimonio personal para el resto de nuestra vida.

¿Qué marca encarna mejor el lujo hoy en día?
Me atreveré, aun así, a hablar de un competidor que se mueve en otros estilos. Creo que la marca que mejor encarna el lujo sigue siendo Rolex. Porque Rolex tiene una visión a tan largo plazo… También forma parte del lujo no ponerse presión a corto plazo, no precipitarse con la innovación… Rolex piensa siempre a largo plazo. Esta marca mantiene siempre los mismos productos, productos emblemáticos que no han evolucionado necesariamente mucho. No existe esa carrera hacia la novedad. Esa obligación de presentar nuevos calibres, nuevas complicaciones. Y, sobre todo, Rolex tiene un nivel de calidad que es notable. Así que creo que, en la industria relojera, Rolex sigue siendo una referencia.

Y, como decía antes, a propósito del placer de regalar, han mantenido una gama de precios accesible. Así que la relación entre el efecto de recibir o de llevar un Rolex en la muñeca y el precio que se ha invertido en ese reloj es realmente muy favorable.

¿Hay algún personaje histórico o contemporáneo que le inspire?
Llevo 15 años trabajando para Movado Group y creo que nuestro fundador, Gedalio Grinberg, padre de nuestro actual CEO, es un personaje que me inspira. Tuve la suerte de conocerlo el primer año, en la primera feria de Basilea a la que asistí. Era un visionario y sentía pasión por su empresa, pasión por el mundo relojero, y tenía una historia fantástica que comenzó en Cuba como distribuidor de Corum y Piaget.

Con la llegada de Fidel Castro lo perdió todo y acabó en Estados Unidos sin hablar inglés. Llamó por teléfono a la familia Piaget, recibió una pequeña colección y, poco a poco, creó el gran grupo que es hoy Movado Group.

En los años 70 consiguió la distribución de los relojes Piaget y Corum para todo Estados Unidos. Compró Concord, lanzó el Délirium, compró Movado… Hay toda una historia detrás de este personaje que me inspira mucho.

¿Qué cualidades humanas aprecia especialmente?
La cualidad que más aprecio, que me exijo cumplir a diario y que intento inculcar a mis hijos, es el respeto. En la Tierra todos somos iguales y debemos respetar lo que nos rodea y a quienes nos rodean.

Señor Pellegrini, ¿qué hora es?
Son exactamente las 17:17.



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